El generador de arriba baraja todo el banco. Debajo está el resto, bloque a bloque, para leer las palabras antes de pegarlas en ningún sitio.
Titulares
- Primero valorar, después tratar
- Un plan de sesiones con final
- Volver a moverse sin prisas
La primera visita dura 50 minutos y casi toda se va en preguntar y en mirar cómo se mueve usted: la camilla llega al final.
Fisioterapia y quiropráctica en el mismo centro y con la misma historia clínica, para que no tenga que contarlo todo dos veces.
Casi todos los planes se plantean entre cuatro y ocho sesiones. Se lo diremos en la segunda visita, no en la novena.
Biografías del equipo
Marta Cebrián — Fisioterapeuta, directora del centro
Marta lleva trece años ejerciendo, seis de ellos en la unidad de rehabilitación de un hospital, donde aprendió a escribir informes que el paciente entiende sin traductor. Es la que le hará repetir los ejercicios aburridos. Toca el clarinete en una banda y lo cuenta a la primera de cambio.
Iker Zabaleta — Quiropráctico
Iker se formó fuera y homologó el título en 2017, un año de papeleo del que todavía habla con cierto rencor. Trabaja sobre todo cuellos, mandíbulas y dolores de cabeza, y avisa de cada paso antes de tocar nada.
Lucía Fandiño — Readaptación y ejercicio
Lucía lleva la sala del fondo: la parte de fuerza que llega cuando la fase molesta ya ha pasado. Viene del atletismo de base, cuenta las repeticiones en voz alta y no le pasa ni una a quien intenta saltarse la última serie.
Testimonios
«Venía con la idea de diez minutos y un crujido. Me dieron cincuenta minutos de preguntas y una explicación que en dos años nadie se había parado a darme.»
Jorge Miralles, Hombro, seis sesiones
«Marta me avisó el primer día: «el miércoles lo va a notar peor, y después ya no». Pasó exactamente eso, y saberlo de antemano cambió por completo cómo lo llevé.»
Amparo Tejedor, Zona lumbar
«Seis semanas, 288,00 € en total, y al terminar me dieron el alta en lugar de venderme un bono de mantenimiento. ¡La hoja de ejercicios sigue pegada en la nevera!»
Sebastián Ortuño, Paciente desde 2021
Preguntas frecuentes
¿Hace falta que me derive un médico?
No: puede pedir cita directamente, que es por donde entra casi todo el mundo. Si en la valoración vemos que conviene que otro profesional lo mire antes, se lo diremos y le prepararemos un informe para quien usted nos indique. Ese informe no se cobra.
¿Qué ropa traigo y qué documentos?
Ropa cómoda con la que pueda moverse y pantalón corto si la molestia está de cintura para abajo. Traiga los informes de pruebas que ya tenga y la lista de su medicación. Si alguna vez le mandaron ejercicios, tráigalos también: saber qué no le encajó nos ahorra dos sesiones.
¿La primera sesión va a doler?
Valorar obliga a mover lo que molesta, así que habrá ratos incómodos. Paramos cuando usted lo diga y no tiene que justificarse. Después es habitual notar agujetas durante 24 o 48 horas. Si aparece un dolor punzante o que se extiende, llámenos el mismo día.
¿Cuántas sesiones y cuánto cuesta?
La valoración son 55,00 € y las sesiones de seguimiento 42,00 €, con bono de cinco por 190,00 €. Los planes suelen ir de cuatro a ocho sesiones repartidas en seis semanas. Revisamos en la segunda visita y en un 15 % de los casos le diremos que este no es su sitio.
Cierres
Si lleva usted desde la primavera dejándolo para más adelante, pida la valoración y no una sesión suelta. Cincuenta minutos y una respuesta clara valen más que un tratamiento con prisa sobre la zona equivocada.
Recepción atiende de lunes a jueves, 8:00–20:30, y los viernes de 8:00–14:30. Casi siempre hay hueco en la misma semana; para las últimas horas de la tarde hay una lista corta — pregunte por las citas de las 19:45.
Textos de ejemplo escritos para este sector. Los negocios, las personas y los precios son inventados – de eso trata el texto de relleno.