El generador de arriba baraja todo el banco. Debajo está el resto, bloque a bloque, para leer las palabras antes de pegarlas en ningún sitio.
Titulares
- Aquí queda sitio para ti
- Los domingos, a las 10:30
- Una comunidad, no un público
Nos reunimos los domingos por la mañana, comemos juntos después y la sala de abajo sigue abierta el resto de la semana.
Ven como estés, siéntate al fondo si lo prefieres y márchate cuando lo necesites — nadie va a preguntarte a qué has venido.
Ciento cuarenta años de domingos en esta esquina y la misma pregunta en la puerta: ¿cómo estás, de verdad?
Biografías del equipo
Amparo Quintanilla — Responsable de la comunidad
Amparo llegó en 2016, después de nueve años en una comunidad mucho más pequeña a dos pueblos de aquí. Prepara lo que dirá el domingo los jueves por la tarde, en la cafetería de la esquina, y no le molesta nada que la interrumpan. Tiene colmenas y se le dan regular.
Baltasar Ferreiro — Coro y música
Baltasar se hizo cargo del órgano y del coro la misma semana, cosa que él resume como «un trabajo de más». Arregla casi todo lo que cantamos y sostiene una norma innegociable: ningún ensayo pasa de las 20:30. Cuatro hijos y un perro muy ruidoso.
Charo Izaguirre — Coordinación de acción social
Charo lleva la despensa, la agenda de la sala y los turnos de voluntariado — unas 65 personas entre las tres cosas. Empezó repartiendo lotes un martes de 2019 y hacía ya el trabajo mucho antes de que a nadie se le ocurriera ponerle un nombre.
Testimonios
«Vine a un funeral en febrero y desde entonces no he faltado casi ningún domingo. Nadie se me echó encima ni me preguntó qué creía yo. Sencillamente alguien me daba los buenos días.»
Genoveva Trillo, Viene los domingos
«Mi hija tenía tres semanas y yo llevaba quince días sin dormir. En el grupo del jueves me quitaron el carrito de las manos y me pusieron un café delante. ¡De eso hace ya cuatro años!»
Máximo Landa, Grupo de madres y padres
«Abrieron la sala para un velatorio con dos días de aviso y no quisieron cobrarme los 12 € de la hora. Yo no pertenezco a nada de esto, y a ellos les dio exactamente igual.»
Pilar Casaseca, Vecina del barrio
Preguntas frecuentes
¿Cómo hay que ir vestido?
Con lo que lleves puesto. Un domingo cualquiera verás trajes, botas de trabajo y algún pantalón de pijama debajo del abrigo. La pregunta que más nos hacen es «¿voy a desentonar?», y la respuesta honesta es que nadie está mirando.
¿Hay que dar dinero?
No. La cesta pasa por la fila y la mayoría de los domingos alrededor de un tercio de la gente no pone nada, cosa perfectamente normal que nadie comenta. Las cuentas anuales se cuelgan en el tablón en abril, por si quieres ver adónde va.
¿Puedo venir con niños?
Sí, y no hace falta que estén callados. Al fondo hay una alfombra y una caja de cuentos, y un grupo con monitores para edades de 4 a 11 años que sale a los veinte minutos. Ahora mismo hay 42 niños apuntados.
¿Dependéis de alguna organización mayor?
Formamos parte de una asociación de comunidades independientes que se reúne dos veces al año y comparte formación y protocolos de protección de menores. El día a día lo decide aquí un consejo de nueve personas, elegidas por tres años entre quienes vienen.
Cierres
Si estás pensando en venir, no tienes que avisar a nadie. Preséntate un domingo a las 10:20, siéntate donde haya hueco y decide después, con calma, si quieres volver el domingo siguiente.
La oficina está atendida de martes a viernes, de 09:00 a 14:00, y el templo queda abierto casi todas las tardes de diario para quien quiera sentarse dentro sin más. Pasa más a menudo de lo que se imagina la gente.
Textos de ejemplo escritos para este sector. Los negocios, las personas y los precios son inventados – de eso trata el texto de relleno.