El generador de arriba baraja todo el banco. Debajo está el resto, bloque a bloque, para leer las palabras antes de pegarlas en ningún sitio.
Titulares
- Ven y del resto nos ocupamos
- Un gimnasio para quien odia los gimnasios
- Sin permanencia y con entrenadores en la sala
Sin permanencia, sin matrícula y con una baja que tramitas en la aplicación un domingo a las once de la noche.
Dos plantas, 74 máquinas, 40 clases a la semana y gente en la sala que te enseña a usarlas de verdad.
Abrimos de 6:30–23:00 entre semana. Lo más tranquilo, de 10:00 a 15:00; a las 19:00 de un lunes esto es un caos honesto.
Biografías del equipo
Bruno Arteaga — Entrenador jefe
Bruno lleva quince años entrenando, casi siempre a gente que llega pidiendo perdón y acaba discutiendo sobre su propia rutina. Lleva el programa de iniciación y la clase de fuerza del sábado, y tiene el récord de peso muerto del local, cosa que al resto del equipo le parece irritante.
Nerea Colomer — Entrenadora de fuerza
Nerea viene de la halterofilia de competición y ha pasado estos años desaprendiendo la idea de que todo el mundo tiene que entrenar como un competidor. Es a quien preguntar si te molesta el hombro en press banca, y también la que te dirá que vayas al fisioterapeuta.
Iván Sotelo — Clases y acondicionamiento
Iván arma el horario de clases y da casi todas las sesiones de acondicionamiento. Cuenta hacia atrás en voz alta de una forma que hace que los últimos treinta segundos parezcan superables. Fuera de la sala apenas habla, lo cual desconcierta a todo el mundo al principio.
Testimonios
«Me apunté en enero convencida de que sería la mayor y la menos en forma de la sala. No era ni una cosa ni la otra. A las siete de la mañana nadie tiene energía para juzgar a nadie.»
Carmen Baladrón, Socia desde hace 14 meses
«La sesión de inicio lo cambió todo. Cuarenta y cinco minutos y alguien apuntando «asiento 4, pasador 6» en una tarjeta, y ya no volví a quedarme ahí plantado adivinando.»
Dani Requena, Programa de iniciación
«Darme de baja del gimnasio anterior me costó dos cartas certificadas y una llamada. Aquí serían once segundos, que es justamente por lo que no lo he hecho nunca.»
Vicky Alfaro, Socia desde 2021
Preguntas frecuentes
¿Tenéis permanencia o matrícula de entrada?
Ninguna de las dos. La cuota son 34,90 € al mes y se corta cuando tú lo digas, desde la aplicación, sin llamada y sin nadie intentando retenerte. Si te vas y vuelves dentro del año, no pagas nada otra vez. Preferimos que la gente vuelva a que se sienta atrapada.
¿Cuándo está más vacío el gimnasio?
Entre semana, de 10:00 a 15:00 es tranquilo, y de 6:30 a 8:00 hay gente pero se entrena bien. El pico va de 17:30 a 19:30 de lunes a miércoles, cuando la zona de peso libre se llena de verdad. El contador de la web va con cinco minutos de retraso como mucho.
No he entrenado nunca, ¿por dónde empiezo?
Por el programa de iniciación: cuatro sesiones en un mes, grupos de cinco y una rutina escrita al final. Va incluido para los socios nuevos. Alrededor del 40 % de quienes se apuntan aquí no pisaban un gimnasio desde hacía diez años.
¿Se puede congelar la cuota en verano?
Hasta ocho semanas al año, en bloques de una semana, desde la aplicación. No hay que dar explicaciones ni te va a llamar nadie. Casi todo el mundo la usa en agosto, algunos por lesión y unos cuantos en la segunda mitad de enero, lo cual nos resulta reconfortante.
Cierres
Ven a verlo antes de comprometerte a nada. Alguien te enseña las dos plantas, te explica el horario y te deja usar la sala un día entero — sin tarjeta, sin datos y sin llamadas después.
Abrimos de 6:30–23:00 de lunes a viernes y de 8:00–20:30 los fines de semana. La primera sesión es la difícil. A partir de ahí es un martes cualquiera y tú eres, sin más, alguien que va al gimnasio.
Textos de ejemplo escritos para este sector. Los negocios, las personas y los precios son inventados – de eso trata el texto de relleno.