Empezamos en 2013 en un local prestado de treinta metros cuadrados y con dos ordenadores de segunda mano. Hoy somos veintidós y lo único que no ha cambiado es que quien coge el teléfono puede resolverte la duda sin pasarte con nadie. Seis de cada diez clientes nuevos llegan porque alguien les habló de nosotros.
Qué hacemos
- Consultoría inicial — Una sesión de noventa minutos para ver qué tienes, qué falta y qué haría falta para cerrar esa distancia. Te llevas un resumen por escrito, nos contrates o no.
- Proyectos a precio cerrado — Alcance y precio acordados por escrito antes de empezar. Si el alcance cambia, se vuelve a presupuestar; nunca abrirás una factura para encontrarte dentro algo de lo que no se había hablado.
- Mantenimiento & soporte — Una cuota mensual para todo lo pequeño que se acumula: un cambio aquí, una duda allá. La mayoría gasta entre cuatro y seis horas al mes, y las que sobran pasan al trimestre siguiente.
- Urgencias — Cuando algo se rompe un viernes a las siete de la tarde, al otro lado hay una persona y no un número de incidencia. El año pasado tardamos 41 minutos de media en devolver la llamada.
Todos los proyectos arrancan con la misma pregunta: qué has probado ya. Es la que más tiempo ahorra. Casi siempre la respuesta explica más que una reunión de dos horas y evita que te vendamos algo que en tu caso ya sabes que no funciona.